Una característica de la Residencia es el respeto a la fe de cada residente en un ambiente de acogida y de mutuo enriquecimiento.

“La esencia de la comunidad es el amor a Jesús que nos impulsa a realizar un servicio fraterno a cada joven. Compartimos nuestra fe en lo cotidiano pero a la vez se vive en mutuo respeto a la religiosidad y espiritualidad de cada residente”

Las hermanas están dedicadas al acompañamiento de las jóvenes. La hermana responsable y directora de la residencia está totalmente dedicada a ayudar y estar cerca de cada una de nuestras residentes.